Santo Domingo, RD.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) continúan desempeñando un papel fundamental en el movimiento de la economía local, siendo una de las principales fuentes de empleo y actividad comercial en el país. Su capacidad de adaptación ha sido clave para enfrentar los cambios del mercado y las nuevas condiciones económicas.
En los últimos meses, muchas pymes han apostado por la digitalización, incorporando ventas en línea, pagos electrónicos y estrategias de marketing digital para ampliar su alcance. Este proceso ha permitido que negocios tradicionales logren mantenerse competitivos y accedan a nuevos clientes.
No obstante, el sector aún enfrenta desafíos importantes, entre ellos el acceso al financiamiento, el aumento de costos operativos y la carga impositiva. Representantes empresariales señalan que el apoyo institucional y políticas de incentivo podrían fortalecer la sostenibilidad de estas empresas.
A pesar de los retos, economistas destacan que el dinamismo de las pymes contribuye a la estabilidad económica y al desarrollo regional. Su crecimiento impacta directamente en el consumo interno y en la generación de oportunidades laborales.
Las perspectivas para el sector apuntan a una recuperación progresiva, siempre que se promueva un entorno favorable para la inversión, la innovación y el emprendimiento. Las pymes se mantienen, así, como un pilar clave para el crecimiento económico del país.